Contamina menos sin salir de casa

Contamina menos sin salir de casa

Cuando vayamos de compras:

– Seleccionemos productos cuyos envases sean retornables o biodegradables.
– Llevemos nuestras propias bolsas (así llevaremos menos plástico a casa)
– Adquiramos productos de limpieza biodegradables y líneas ecológicas, que existen en el mercado.
– No compremos productos en aerosol.

En nuestro hogar:

– No desperdiciemos el papel.
– No desperdiciemos el agua potable (es menos del 1% de la existente en el planeta)
– No desperdiciemos energía, es producida por gas, carbón o petróleo, que son muy contaminantes.
– Usemos con moderación los productos químicos, especialmente los de limpieza e insecticidas.
– Reutilicemos las bolsas de plástico.
– Evitemos el uso exagerado de pilas en los electrodomésticos.

Cuando salimos de paseo:

– Evitemos usar el auto en recorridos cortos.
– Si salimos en auto utilicemos combustibles sin plomo y evitemos las altas velocidades.
– No arrojemos basura en las calles, rutas o cursos de agua.
– No son biodegradables: plásticos, telgopor (tecnopor) y vidrio.
– Son muy contaminantes: pilas, aerosoles, telgopor (tecnopor), productos de limpieza e insecticidas.

El agua:

– De toda el agua existente en nuestro planeta, solo es potable menos del 1%.
– Mas de dos millones de personas, especialmente niños, mueren al año en todo el planeta por falta de agua potable (enferman al beber agua contaminada).
– El proceso de potabilización del agua es muy costoso, en términos económicos y de tiempo.

Podemos ahorrar agua:

– Evitando que en casa existan perdidas en tanques, inodoros, canillas, etc.
– Manteniendo el caño cerrada al cepillarnos los dientes, cuando nos enjabonamos al ducharnos, etc.
– Cuando lavamos la vajilla usemos un recipiente con agua jabonosa (ahorramos también detergente) y enjuaguemos todo junto.
– Al bañarnos en  la ducha consumimos menos agua (5 min. 70 litros) que el baño de inmersión( bañera: 200 litros).
– No limpiemos la vereda y el auto con la manguera, utilicemos un balde con agua.

Contaminación en casa:

– Estudios recientes demuestran que el nivel de contaminación ambiental dentro del hogar es superior al del exterior, y esto se debe a los productos de limpieza e insecticidas que usan las amas de casa.
– Esto podría ser la causa del notable incremento de las enfermedades respiratorias, asma, alergias, etc. E irritaciones de la piel que se observan en los últimos años.
– Estos productos al filtran a través de los pozos negros y por vía cloacal, contribuyen con la contaminación de la napa de agua subterránea, ríos y mares.

En la limpieza:

– Limitar el uso de detergentes, una solución de vinagre o limón sirve para cerámica y vidrios y es desengrasante.
– Para limpiar el horno rociar con agua caliente y agregar bicarbonato de sodio, luego fregar suavemente con lanilla fina.
– En lugar de naftalina, que afecta al hígado y los riñones utilizar bolsitas con flores de lavanda.
– El desodorante de ambiente puede ser reemplazado por una mezcla de hierbas con vinagre o jugo de limón, o sahumerios.
– Para limpiar el baño utilizar una mezcla de bicarbonato de sodio y agua.
– Los objetos de bronce se pueden limpiar dejándolos durante toda la noche en vinagre.
– Para mantener la casa limpia solo se necesita agua y jabón.

Pesticidas:

– Los mosqueteros son muy útiles.
– Las arañas son buenas aliadas ya que reducen la población de insectos, de los que se alimentan.
– Contra las cucarachas mezclar: harina, yeso, azúcar y bicarbonato de sodio.
– Contra las hormigas: desparramar café en pequeñas cantidades.
– Contra los caracoles y babosas: colocar en el jardín un recipiente de boca ancha con cerveza.
– Para mantener la casa libre de plagas solo es necesaria mantenerla limpia.

Energía:

– La quema de combustibles fósiles: gas, carbón y petróleo, produce dióxido de carbono CO2- Este gas, co2 es el responsable del recalentamiento de la atmósfera terrestre, conocida como efecto invernadero.
– La quema de combustible en las centrales eléctricas y en los automóviles produce el mayor volumen de co2, además de lluvia acida y contaminación del aire.

Podemos ahorrar energía:

– Al cocinar evitemos que la llama sobresalga del recipiente.
– Usemos ollas a presión o de materiales especiales que permiten una cocción mas rápida y a fuego lento.
– Apaguemos las luces que no utilizamos.
– Si podemos usemos lámparas de bajo consumo, que aunque son más caras , duran hasta 10 veces más y consumen un 75% de energía menos .
– Utilicemos el auto lo menos posible.

Capa de ozono:

– La capa de ozono es una esfera de gas que rodea al planeta protegiéndolo de las
– Radiaciones ultravioletas que provienen del sol.
– La radiación ultra violeta, a raíz de la disminución de la capa de ozono produce: cáncer de piel, cataratas y depresión del sistema inmunitario en el organismo humano, disminución en las cosechas y destrucción del plancton en los ecosistemas acuáticos.
– Los productos que destruyen la capa de ozono son varios pero los más importantes son los conocidos como clorofluorocarbonos.( CFC ).
– Los CFC se encuentran en el gas refrigerante de las heladeras y aparatos de aire acondicionado del hogar y automóviles, espumas aislantes (tecnopor), extintores con harones y aerosoles.

¿Qué podemos hacer para evitar la destrucción de la capa de ozono ?

– Revisemos que no existan perdidas del gas de las heladeras y aparatos de aire acondicionado del hogar y automóviles.
– Si tenemos que comprar heladera, preguntar por las que no contaminan, aunque todavía no están en el mercado argentino presionaremos para que se produzcan.
– Evitemos, comprar telgopor (tecnopor), en todas sus formas.
– No compremos extintores con gas halon.
– No adquiramos productos en aerosol, aunque no contengan CFC producen smog.

Claves para no tirar comida en casa

Claves para no tirar comida en casa

La compra

El primer consejo es planificar el menú, es decir comprar con previsión. Planear la comida necesaria para toda la semana, calcular el número de personas y los platos a cocinar. En definitiva, ir al supermercado con la famosa lista de la compra. La lista evita improvisaciones, olvidos de última hora y viajes de más a la tienda. “La falta de programación del menú y la consecuente compra de excedentes pueden generar más desperdicios”.

En casa hay que revisar la despensa, verificar qué productos ya tenemos en el armario y en el frigorífico para no comprar lo que ya hay en casa. Si compramos lo que no necesitamos, la comida acabará fácilmente en la basura.

Ojo con las ofertas. AVACU subraya que hay que valorar si las promociones y ofertas se ajustan a tus necesidades. “A menudo podemos encontrar productos que pueden salir más baratos si compramos packs de varias unidades que si lo compramos suelto. Pero es conveniente estudiar si vamos a poder consumir todos esos productos dentro de las fechas marcadas”.

A la hora de llenar el carro de la compra, la guía recuerda que hay muchos estudios que indican que ir a la compra con el estómago vacío nos impulsa a comprar más “caprichos y productos innecesarios”.

La cuenta

Ten en cuenta tu presupuesto, fija un gasto máximo y no te salgas de ahí. “Tirar comida equivale a tirar dinero”. Se puede ir ajustando el gasto eligiendo entre productos a granel o envasados, comparando entre distintas tiendas y entre marcas más caras y marcas blancas o productos recomendados.

Es importante revisar el etiquetado de los productos para saber la denominación de venta, es decir las condiciones en las que se presenta el producto: la lista de ingredientes, la cantidad neta y la fecha de caducidad o de consumo preferente.

La despensa y la nevera

Volvemos a casa. Hay que evitar que la despensa esté saturada para no tener productos escondidos por los siglos de los siglos. Recomienda AVACU que a la hora de almacenar la compra hay que dejar los recién comprados al fondo y los que ya teníamos delante para consumirlos por orden. “Lo primero que entró es lo primero que debe salir”.

Para que no se estropeen hay que tener en cuenta que pastas, arroces, cereales, o harinas, una vez abiertos, se conservan mejor en recipientes herméticos. Leche, nata o zumos, en la nevera.

El frigorífico debe estar a una temperatura de entre 1 y 5 grados y el congelador a -18. Los alimentos no deben tocar la pared del fondo de la nevera y hay que dejar espacio entre ellos para que circule el aire correctamente.

En la puerta, las bebidas, salsas y huevos. En la parte superior, los alimentos que requieren menos frío. En la central, yogures y lácteos. Abajo, los productos que piden más frío. Y en los cajones, frutas y verdura.

El plato

La Asociación de Consumidores avisa: lo que se queda en el plato no se puede recuperar. Así que recomienda servir raciones más pequeñas y repetir si uno se queda con hambre.

La comida sobrante que no se haya servido hay que guardarla. Si es un plato ya elaborado lo mejor es congelarlo. Y si es mucha cantidad, es preferible dividirlo en varias raciones y guardarlo en distintos recipientes. Las sobras de comida se deben congelar en recipientes limpios y que cierren herméticamente.

Si aún así sobra comida, en lugar de tirarla lo mejor es utilizar los restos para el día siguiente o para la cena: caldos de verdura, zumos o batidos de fruta, croquetas, pan rallado….

Los restaurantes

La guía de Avacu y Mercadona incluye también consejos para aplicar cuando comemos fuera de casa. Según un informe avalado por la Federación Española de Hostelería y Restauración, los restaurantes españoles desperdician más de 63.000 toneladas de comida al año.

El decálogo de la Asociación de Consumidores invita a pedir con moderación y a seguir una costumbre habitual en Estados Unidos y muchos países europeos: llevarnos a casa la comida que nos sobre en el restaurante.

Trucos en la cocina

  1. Podemos congelar verdura fresca que hayamos comprado: la troceamos, la hervimos durante unos cinco minutos, se deja enfriar y la guardamos, bien escurrida, en una bolsa apta para la congelación.
  2. Para conservar los ajos, podemos pelarlos e introducirlos en un bote hermético y guardarlos en el frigorífico o bien en un bote lleno de aceite.
  3. El pan de molde se conserva mejor en la nevera.
  4. Para proteger la sal contra la humedad, echa unos granitos de arroz en el salero.
  5. Si envuelves la lechuga en papel de periódico antes de meterla en el cajón de la nevera, se conservará más tiempo. Recuerda lavarla bien antes de consumirla.
  6. ¿Te ha sobrado salsa de tomate? Métela en la nevera en un bote de cristal cubriendo su superficie con aceite de oliva crudo para que el tomate no pierda sus propiedades.
  7. Cuando el queso esté empezado, evitarás la proliferación de hongos si lo envuelves con plástico transparente antes de guardarlo en la nevera.
  8. Para evitar que las magdalenas se resequen, introdúcelas en una caja metálica junto con una manzana entera bien lavada y seca.
  9. No laves la fruta antes de guardarla; lávala en el momento que vayas a consumirla, ya que la humedad acelera su deterioro.
  10. Las cebollas estropean las patatas cuando entran en contacto, así que es mejor guardarlas separadas.
  11. Si los cereales del desayuno se han reblandecido, mételos un minuto al horno, a unos 100ºC, tapados con papel de aluminio, y volverán a quedar crujientes.