Consecuencias de no reciclar

Consecuencias de no reciclar

Recursos finitos

Si no reciclamos finalmente nos quedaremos sin recursos naturales. Existen fotografias aéreas de los bosques de hace veinte años, y se ve el contraste con la actualidad. Un montón de crecimiento se ha hecho en la dirección equivocada. Se están perdiendo los montes y la naturaleza. El problema es que, mientras que los productos que hacemos con los recursos naturales pueden, en su mayor parte descomponerse y ser parte del ciclo natural de nuevo, se está tomando mucho más tiempo en hacerlo que en usarlo. Por eso, nos encontramos operando en una pérdida neta.

El vertido de residuos

También nos quedaremos sin espacio para ocultar toda nuestra basura. ¿Has notado cómo las ciudades se aseguran de que su basura se vierte fuera de los límites de la ciudad? Los vertederos de basura huelen mal, y pueden ser peligrosos para los niños, ya que podrían ser tóxicos.

Polución

Aumentará la contaminación. Tenemos que tener cuidado con la forma en que reciclamos para asegurarse de que no despilparramos a la hora de reciclar. Es lógico pensar que si tenemos un producto más cercano a lo que queremos (es decir, papel usado, vidrio o plástico), debería ser utilizada menos energía y menos contaminación para limpiarlo para su reutilización.

Envases

Si no se recicla, la gente no es consciente de lo mucho que se amontona en el vertedero de basura y cuánto se tira todos los días. Esto ayuda a crear una conciencia de la basura en general, y lo que se está lanzando. Simplemente el consumidor estará más informado si además se fija en el envase o packs. Puede decidir comprar o abogar por productos con menos envases. Optar por comprar productos que se envasan ecológicamente ​​para reducir los residuos.

Los hábitats naturales

Si no se recicla más hábitats se destruirán, lo que a su vez puede afectar a la vida silvestre. Tal vez la gente no perciba la pérdida de un pájaro o polilla en particular, pero ¿y si se piensa en el cuadro grande? ¿Qué tendencia estamos siguiendo? Por una parte, se pueden proteger más y más a los animales en la tierra o por otra, una vía donde seguimos agotando todos los recursos que encontramos en nuestro camino.

Cómo comprar una bicicleta de segunda mano y reciclarla

Cómo comprar una bicicleta de segunda mano y reciclarla

Seguro que alguna vez has visto en algún mercadillo una bici de paseo espectacular, pero has visto que se caía a pedazos. Sin embargo, no tienes porque desanimarte porque todo tiene arreglo y en este post te doy varios consejos para comprar una bici de segunda mano.

Estrecha la búsqueda

Si quieres una bicicleta de paseo, montaña, o bicicleta de viajero, identifica tres o cuatro modelos que se adapten a tus necesidades. Asegúrate de conocer su tamaño, luego buscar en los foros de ciclismo y sitios como eBay México. Esta página es muy recomendada, no te pierdas sus ofertas.

Cuando encuentres la perfecta para ti, verifica su precio en sitios como Amazon Portugal para asegurarte de que estás recibiendo un trato justo. Existen otras paginas como las de El Corte inglés España o Amazon España

Verificar el buen estado del marco
Las pequeñas virutas y los rasguños en la pintura son generalmente aceptables, pero hay que marcos oxidados y con abolladuras o grietas en los tubos. Mira de cerca debajo del soporte inferior y alrededor de las juntas del bastidor, donde es más probable que se formen grietas.

Asegura que tienen unas ruedas aceptables
Reemplazar las ruedas, una horquilla de suspensión o un tren de transmisión puede costar mucho dinero, así que asegúrate de que estas partes críticas están en forma. Si no estás seguro, lleva la bicicleta a una tienda para inspeccionarla o pídele a un amigo que tengas que sepa de bicicletas que te eche un vistazo.

Revisa los comentarios
Si compras de eBay, asegúrate de que el vendedor tiene una política de devolución y una calificación que es al menos 95 por ciento positivo. Siempre hay que revisar los comentarios, tanto si compras en plataformas de segunda mano como en tiendas especializadas como Wiggle.

Agrega toque final
Después de comprar una bicicleta usada, consíguela en tu tienda local neumáticos nuevos y agarre o cinta adhesiva, lo que hará que se sienta como nueva. Si el ajuste no es perfecto, considere intercambiar el manillar. Si quieres comprar piezas de bici, te aconsejo que eches un vistazo a las ofertas de Gearbest.

Claves para no tirar comida en casa

Claves para no tirar comida en casa

La compra

El primer consejo es planificar el menú, es decir comprar con previsión. Planear la comida necesaria para toda la semana, calcular el número de personas y los platos a cocinar. En definitiva, ir al supermercado con la famosa lista de la compra. La lista evita improvisaciones, olvidos de última hora y viajes de más a la tienda. «La falta de programación del menú y la consecuente compra de excedentes pueden generar más desperdicios».

En casa hay que revisar la despensa, verificar qué productos ya tenemos en el armario y en el frigorífico para no comprar lo que ya hay en casa. Si compramos lo que no necesitamos, la comida acabará fácilmente en la basura.

Ojo con las ofertas. AVACU subraya que hay que valorar si las promociones y ofertas se ajustan a tus necesidades. «A menudo podemos encontrar productos que pueden salir más baratos si compramos packs de varias unidades que si lo compramos suelto. Pero es conveniente estudiar si vamos a poder consumir todos esos productos dentro de las fechas marcadas».

A la hora de llenar el carro de la compra, la guía recuerda que hay muchos estudios que indican que ir a la compra con el estómago vacío nos impulsa a comprar más «caprichos y productos innecesarios».

La cuenta

Ten en cuenta tu presupuesto, fija un gasto máximo y no te salgas de ahí. «Tirar comida equivale a tirar dinero». Se puede ir ajustando el gasto eligiendo entre productos a granel o envasados, comparando entre distintas tiendas y entre marcas más caras y marcas blancas o productos recomendados.

Es importante revisar el etiquetado de los productos para saber la denominación de venta, es decir las condiciones en las que se presenta el producto: la lista de ingredientes, la cantidad neta y la fecha de caducidad o de consumo preferente.

La despensa y la nevera

Volvemos a casa. Hay que evitar que la despensa esté saturada para no tener productos escondidos por los siglos de los siglos. Recomienda AVACU que a la hora de almacenar la compra hay que dejar los recién comprados al fondo y los que ya teníamos delante para consumirlos por orden. «Lo primero que entró es lo primero que debe salir».

Para que no se estropeen hay que tener en cuenta que pastas, arroces, cereales, o harinas, una vez abiertos, se conservan mejor en recipientes herméticos. Leche, nata o zumos, en la nevera.

El frigorífico debe estar a una temperatura de entre 1 y 5 grados y el congelador a -18. Los alimentos no deben tocar la pared del fondo de la nevera y hay que dejar espacio entre ellos para que circule el aire correctamente.

En la puerta, las bebidas, salsas y huevos. En la parte superior, los alimentos que requieren menos frío. En la central, yogures y lácteos. Abajo, los productos que piden más frío. Y en los cajones, frutas y verdura.

El plato

La Asociación de Consumidores avisa: lo que se queda en el plato no se puede recuperar. Así que recomienda servir raciones más pequeñas y repetir si uno se queda con hambre.

La comida sobrante que no se haya servido hay que guardarla. Si es un plato ya elaborado lo mejor es congelarlo. Y si es mucha cantidad, es preferible dividirlo en varias raciones y guardarlo en distintos recipientes. Las sobras de comida se deben congelar en recipientes limpios y que cierren herméticamente.

Si aún así sobra comida, en lugar de tirarla lo mejor es utilizar los restos para el día siguiente o para la cena: caldos de verdura, zumos o batidos de fruta, croquetas, pan rallado….

Los restaurantes

La guía de Avacu y Mercadona incluye también consejos para aplicar cuando comemos fuera de casa. Según un informe avalado por la Federación Española de Hostelería y Restauración, los restaurantes españoles desperdician más de 63.000 toneladas de comida al año.

El decálogo de la Asociación de Consumidores invita a pedir con moderación y a seguir una costumbre habitual en Estados Unidos y muchos países europeos: llevarnos a casa la comida que nos sobre en el restaurante.

Trucos en la cocina

  • Podemos congelar verdura fresca que hayamos comprado: la troceamos, la hervimos durante unos cinco minutos, se deja enfriar y la guardamos, bien escurrida, en una bolsa apta para la congelación.
  • Para conservar los ajos, podemos pelarlos e introducirlos en un bote hermético y guardarlos en el frigorífico o bien en un bote lleno de aceite.
  • El pan de molde se conserva mejor en la nevera.
  • Para proteger la sal contra la humedad, echa unos granitos de arroz en el salero.
  • Si envuelves la lechuga en papel de periódico antes de meterla en el cajón de la nevera, se conservará más tiempo. Recuerda lavarla bien antes de consumirla.
  • ¿Te ha sobrado salsa de tomate? Métela en la nevera en un bote de cristal cubriendo su superficie con aceite de oliva crudo para que el tomate no pierda sus propiedades.
  • Cuando el queso esté empezado, evitarás la proliferación de hongos si lo envuelves con plástico transparente antes de guardarlo en la nevera.
  • Para evitar que las magdalenas se resequen, introdúcelas en una caja metálica junto con una manzana entera bien lavada y seca.
  • No laves la fruta antes de guardarla; lávala en el momento que vayas a consumirla, ya que la humedad acelera su deterioro.
  • Las cebollas estropean las patatas cuando entran en contacto, así que es mejor guardarlas separadas.
  • Si los cereales del desayuno se han reblandecido, mételos un minuto al horno, a unos 100ºC, tapados con papel de aluminio, y volverán a quedar crujientes.