12 consejos para ahorrar dinero en la factura de luz en invierno

12 consejos para ahorrar dinero en la factura de luz en invierno

Con el invierno y el frío, la calefacción se convierte en algo básico en todas las viviendas y muchas veces, también costoso, dependiendo de dónde vivas. En España, las temperaturas, en promedio, pueden ser cero (Burgos y Soria) e incluso por debajo de él en algunas ocasiones y eso se hace patente en nuestras facturas. Por eso es fundamental saber cómo ahorrar dinero en la factura de luz.

Con esto en mente, en la mayoría de las provincias hay una necesidad de encender la calefacción en un cierto momento durante el invierno y es aquí donde hay buenas y malas noticias.

La mala noticia es que el consenso general es que habrá una fuerte subida de la luz en enero. En ese caso, ¿cuál es la buena noticia? Bueno, pues por suerte, hay un montón de cosas que podemos hacer para ahorrar dinero en la factura de luz.

A continuación te presentamos 12 consejos simples que puedes llevar a cabo para reducir radicalmente tu factura de la calefacción. Los primeros 6 no cuestan nada. Los siguientes 6 no costaran más de 100€ en total. Combínalos y  podrías llegar a ahorrar hasta un 20% en tu factura este invierno.

Primero los 6 consejos que no te costarán nada. Estas estrategias pueden parecer simplistas, pero funcionan bien:

Para ahorrar dinero en la factura de luz baja el termostato

“La regla de oro es que se puede ahorrar alrededor de 3% en tu factura de calefacción por cada grado que bajas el termostato” dice Bill Prindle, director adjunto de la organización sin ánimo de lucro del Consejo Americano para una Economía Eficiente en Energía (ACEEE). Baja el termostato a 10 grados cuando te vas a trabajar, y de nuevo cuando vas a la cama – un total de 16 horas al día – y podrás ahorrar dinero en la factura de luz. ¿Cuánto? Alrededor de un 14% en tu factura de calefacción, dice Prindle.

Usa los ventiladores sabiamente

En sólo una hora, un calefactor de cocina o del cuarto de baño puede expulsar el equivalente a una casa llena de aire caliente, de acuerdo con el Departamento de Energía. Apagalos tan pronto como hayan hecho su trabajo.

Baja la temperatura del calentador de agua

La reducción de la temperatura del agua en el calentador a 115-120 grados reduce el uso de energía a menudo sin una diferencia notable para el usuario, dice Prindle. Un truco perfecto para ahorrar dinero en la factura de luz.

Mantén los conductos de calefacción libres de bloqueos

Los conductos bloqueados por alfombras y muebles impiden que el aire caliente circule de manera eficaz.

Mantén la chimenea cerrada para ahorrar dinero en la factura de luz

El calor sube, y un tiro abierto es como un agujero en el techo. Además, limita el uso de la chimenea, ya que el fuego en realidad chupa el calor de una habitación. Cierra las habitaciones que se usan raras veces y cierra las rejillas de ventilación de estos cuartos.

Utiliza cortinas

Durante el día abre las cortinas y persianas en las ventanas que dan al sur. Esto permitirá que la radiación solar caliente el interior del hogar. Por la noche, cierra todas las cortinas para ayudar a retardar el escape de ese calor.

Soluciones de bajo costo

Ahora que has implementado las ideas gratuitas, es hora de ahorrar dinero en la factura de luz con estos consejos que solo requieren un gasto mínimo en Leroy Merlin (o tu ferretería local) y unas pocas horas de trabajo.

¡Bloquea esa fuga!

Los pequeños huecos que rodean las ventanas, puertas y otras áreas son, en su conjunto, como tener un enorme agujero en la pared. Rellenarlos puede ahorrar hasta un 10% en la factura de la calefacción, y los materiales se pagaran por sí mismos dentro de un año.

En primer lugar, tenemos que encontrar las fugas. En un día con mucho viento, sujeta un palo de incienso encendido cerca de las áreas con corrientes de aire más comunes: chimenea, iluminación, marcos de puertas y ventanas, todos los conductos y enchufes eléctricos.

Compra burletes de espuma o caucho para cerrar los espacios debajo de las puertas exteriores, y aislante para bloquear esos lugares con corrientes de aire alrededor de los marcos de las ventanas.

Mantén bien los conductos

Un hogar que utiliza conductos para mover el aire caliente puede perder hasta un 60% de ese aire antes de que llegue a las habitaciones si los conductos están mal conectados, mal aislados y se desplazan por espacios sin calefacción, como el ático.

Si eres manitas, y tu red de conductos de calefacción y aire acondicionado es accesible (p. ej. en el ático) se puede hacer muchísimo para reparar tu sistema, a bajo costo.

En primer lugar, busca lugares obvios de acceso donde los conductos se podrían haber desconectado. Vuelve a conectarlos, y repara los lugares donde las tuberías se han dañado.

Envuelva el calentador de agua y las tuberías

A menos que tenga un calentador de agua nuevo que ya tiene incorporado el aislamiento, la cobertura de tu calentador de agua con una “chaqueta” aislante ayudara a mantener los costes bajos, especialmente si el calentador está en un lugar sin calefacción, como un garaje.

También, envuelve las tuberías cuando sea posible, especialmente cuando pasan por lugares sin calefacción. Se trata de un excelente truco para ahorrar dinero en la factura de luz.

Compra un cabeza de ducha de bajo flujo

Con una cabeza de ducha de bajo flujo se puede utilizar hasta un 25% a 50% menos de agua caliente, ahorrando en facturas de agua y electricidad, con poca o ninguna reducción en la satisfacción del usuario.

Compra un termostato inteligente

Si eres el tipo de persona que se olvida de bajar la temperatura por la noche y antes del trabajo, un termostato “inteligente” puede ajustar los cambios de temperatura por ti. Se trata de un gran truco a la hora de ahorrar dinero en la factura de luz en invierno.

Mantén tu sistema de calefacción en forma

Es sorprendente la frecuencia con la que la calefacción o el aire acondicionado deja de funcionar debido a un simple filtro de aire. Reemplace el filtro de aire de acuerdo con las instrucciones del fabricante, y tu sistema de calefacción funcionará de manera más eficiente. Al “mantener en forma” tu sistema de calefacción, se puede llegar ahorrar entre un 3% y un 10% en las facturas de calefacción, dice ACEEE.

Bueno, espero que estos consejos para ahorrar dinero en la factura de luz os sirvan y tomo esta oportunidad de desearos a todos unas buenas fiestas de Navidad.

Claves para no tirar comida en casa

Claves para no tirar comida en casa

La compra

El primer consejo es planificar el menú, es decir comprar con previsión. Planear la comida necesaria para toda la semana, calcular el número de personas y los platos a cocinar. En definitiva, ir al supermercado con la famosa lista de la compra. La lista evita improvisaciones, olvidos de última hora y viajes de más a la tienda. “La falta de programación del menú y la consecuente compra de excedentes pueden generar más desperdicios”.

En casa hay que revisar la despensa, verificar qué productos ya tenemos en el armario y en el frigorífico para no comprar lo que ya hay en casa. Si compramos lo que no necesitamos, la comida acabará fácilmente en la basura.

Ojo con las ofertas. AVACU subraya que hay que valorar si las promociones y ofertas se ajustan a tus necesidades. “A menudo podemos encontrar productos que pueden salir más baratos si compramos packs de varias unidades que si lo compramos suelto. Pero es conveniente estudiar si vamos a poder consumir todos esos productos dentro de las fechas marcadas”.

A la hora de llenar el carro de la compra, la guía recuerda que hay muchos estudios que indican que ir a la compra con el estómago vacío nos impulsa a comprar más “caprichos y productos innecesarios”.

La cuenta

Ten en cuenta tu presupuesto, fija un gasto máximo y no te salgas de ahí. “Tirar comida equivale a tirar dinero”. Se puede ir ajustando el gasto eligiendo entre productos a granel o envasados, comparando entre distintas tiendas y entre marcas más caras y marcas blancas o productos recomendados.

Es importante revisar el etiquetado de los productos para saber la denominación de venta, es decir las condiciones en las que se presenta el producto: la lista de ingredientes, la cantidad neta y la fecha de caducidad o de consumo preferente.

La despensa y la nevera

Volvemos a casa. Hay que evitar que la despensa esté saturada para no tener productos escondidos por los siglos de los siglos. Recomienda AVACU que a la hora de almacenar la compra hay que dejar los recién comprados al fondo y los que ya teníamos delante para consumirlos por orden. “Lo primero que entró es lo primero que debe salir”.

Para que no se estropeen hay que tener en cuenta que pastas, arroces, cereales, o harinas, una vez abiertos, se conservan mejor en recipientes herméticos. Leche, nata o zumos, en la nevera.

El frigorífico debe estar a una temperatura de entre 1 y 5 grados y el congelador a -18. Los alimentos no deben tocar la pared del fondo de la nevera y hay que dejar espacio entre ellos para que circule el aire correctamente.

En la puerta, las bebidas, salsas y huevos. En la parte superior, los alimentos que requieren menos frío. En la central, yogures y lácteos. Abajo, los productos que piden más frío. Y en los cajones, frutas y verdura.

El plato

La Asociación de Consumidores avisa: lo que se queda en el plato no se puede recuperar. Así que recomienda servir raciones más pequeñas y repetir si uno se queda con hambre.

La comida sobrante que no se haya servido hay que guardarla. Si es un plato ya elaborado lo mejor es congelarlo. Y si es mucha cantidad, es preferible dividirlo en varias raciones y guardarlo en distintos recipientes. Las sobras de comida se deben congelar en recipientes limpios y que cierren herméticamente.

Si aún así sobra comida, en lugar de tirarla lo mejor es utilizar los restos para el día siguiente o para la cena: caldos de verdura, zumos o batidos de fruta, croquetas, pan rallado….

Los restaurantes

La guía de Avacu y Mercadona incluye también consejos para aplicar cuando comemos fuera de casa. Según un informe avalado por la Federación Española de Hostelería y Restauración, los restaurantes españoles desperdician más de 63.000 toneladas de comida al año.

El decálogo de la Asociación de Consumidores invita a pedir con moderación y a seguir una costumbre habitual en Estados Unidos y muchos países europeos: llevarnos a casa la comida que nos sobre en el restaurante.

Trucos en la cocina

  • Podemos congelar verdura fresca que hayamos comprado: la troceamos, la hervimos durante unos cinco minutos, se deja enfriar y la guardamos, bien escurrida, en una bolsa apta para la congelación.
  • Para conservar los ajos, podemos pelarlos e introducirlos en un bote hermético y guardarlos en el frigorífico o bien en un bote lleno de aceite.
  • El pan de molde se conserva mejor en la nevera.
  • Para proteger la sal contra la humedad, echa unos granitos de arroz en el salero.
  • Si envuelves la lechuga en papel de periódico antes de meterla en el cajón de la nevera, se conservará más tiempo. Recuerda lavarla bien antes de consumirla.
  • ¿Te ha sobrado salsa de tomate? Métela en la nevera en un bote de cristal cubriendo su superficie con aceite de oliva crudo para que el tomate no pierda sus propiedades.
  • Cuando el queso esté empezado, evitarás la proliferación de hongos si lo envuelves con plástico transparente antes de guardarlo en la nevera.
  • Para evitar que las magdalenas se resequen, introdúcelas en una caja metálica junto con una manzana entera bien lavada y seca.
  • No laves la fruta antes de guardarla; lávala en el momento que vayas a consumirla, ya que la humedad acelera su deterioro.
  • Las cebollas estropean las patatas cuando entran en contacto, así que es mejor guardarlas separadas.
  • Si los cereales del desayuno se han reblandecido, mételos un minuto al horno, a unos 100ºC, tapados con papel de aluminio, y volverán a quedar crujientes.