Consecuencias de no reciclar

Consecuencias de no reciclar

Recursos finitos

Si no reciclamos finalmente nos quedaremos sin recursos naturales. Existen fotografias aéreas de los bosques de hace veinte años, y se ve el contraste con la actualidad. Un montón de crecimiento se ha hecho en la dirección equivocada. Se están perdiendo los montes y la naturaleza. El problema es que, mientras que los productos que hacemos con los recursos naturales pueden, en su mayor parte descomponerse y ser parte del ciclo natural de nuevo, se está tomando mucho más tiempo en hacerlo que en usarlo. Por eso, nos encontramos operando en una pérdida neta.

El vertido de residuos

También nos quedaremos sin espacio para ocultar toda nuestra basura. ¿Has notado cómo las ciudades se aseguran de que su basura se vierte fuera de los límites de la ciudad? Los vertederos de basura huelen mal, y pueden ser peligrosos para los niños, ya que podrían ser tóxicos.

Polución

Aumentará la contaminación. Tenemos que tener cuidado con la forma en que reciclamos para asegurarse de que no despilparramos a la hora de reciclar. Es lógico pensar que si tenemos un producto más cercano a lo que queremos (es decir, papel usado, vidrio o plástico), debería ser utilizada menos energía y menos contaminación para limpiarlo para su reutilización.

Envases

Si no se recicla, la gente no es consciente de lo mucho que se amontona en el vertedero de basura y cuánto se tira todos los días. Esto ayuda a crear una conciencia de la basura en general, y lo que se está lanzando. Simplemente el consumidor estará más informado si además se fija en el envase o packs. Puede decidir comprar o abogar por productos con menos envases. Optar por comprar productos que se envasan ecológicamente ​​para reducir los residuos.

Los hábitats naturales

Si no se recicla más hábitats se destruirán, lo que a su vez puede afectar a la vida silvestre. Tal vez la gente no perciba la pérdida de un pájaro o polilla en particular, pero ¿y si se piensa en el cuadro grande? ¿Qué tendencia estamos siguiendo? Por una parte, se pueden proteger más y más a los animales en la tierra o por otra, una vía donde seguimos agotando todos los recursos que encontramos en nuestro camino.

¿Te pondrías un disfraz de hongos?

¿Te pondrías un disfraz de hongos?

La tecnología y la investigación continúan dando pasos de gigante para tratar de conseguir que vivamos en un mundo en el que se generen menos residuos y que sea más respetuoso con el medio ambiente. Una de esas investigadoras y agente del cambio es Aniela Hoitink que, en colaboración con la Universidad de Utrecht, ha desarrollado un tejido a base de hongos, Mycelium, y ya ha presentado un vestido que demuestra que la posibilidad de vestirnos con materiales biodegradables no está tan alejada de la realidad. Hoitink su equipo tardan una semana y media en producir cada disco de Mycelium y dos semanas y media en conseguir crear el vestido completo.

El interés de Hoitink por desarrollar este proyecto no fue repentino. “Trabajo desde hace tiempo en tecnología y microbiología, y siempre trato de encontrar oportunidades potenciales para trasladar los avances a los tejidos”, comenta a El Huffington Post. Así que no se lo pensó dos veces cuando se enteró de que podía tener la posibilidad de investigar sobre el Mycelium ya que considera que aglutina las propiedades perfectas para aplicar a los tejidos. Aislamiento, repelencia al agua o protección de la piel son algunas de las características que hacen del Mycelium un material a tener en cuenta en el futuro.

Uno de los mayores obstáculos que Hoitink y su equipo se encontraron durante el proceso de obtención de este especial tejido es conseguir que el material tenga la flexibilidad suficiente. “Cuando se seca, el Mycelium no es flexible”, comenta la investigadora. Para solucionarlo intentaron mezclarlo con otros materiales reciclados como algodón o lana para utilizarlos como nutrientes, pero no funcionó. A partir de ahí decidió elaborar un tejido de Mycelium puro y obtener la flexibilidad necesaria con fuentes naturales, evitando la utilización de químicos.

¿CÓMO SE CONVIERTE EL MATERIAL EN VESTIDO?

Puede parecer complicado pero es quizás la parte más sencilla del proyecto. El Mycellium crece en unos recipientes conocidos como platos Petri, de ahí la forma circular del material. “Una vez que ha crecido el material simplemente retiro los discos del plato y los coloco en un molde 3D, superponiéndolos y creando una especie de patchwork voy dando forma al tejido”, explica Hoitink con claridad. “En el momento en el que se secan, los discos quedan pegados unos a otros, por naturaleza”.

En los próximos años Hoitink apunta a que el desarrollo de la tecnología 3D hará que se puedan crear materiales para adaptar directamente a las siluetas de nuestros cuerpos.

¿EL OBJETIVO? ROPA BIODEGRADABLE

“Creamos ropa que dura 40 años pero que solo nos ponemos durante uno o dos años”, comenta Hoitink. ¿Por qué entonces no crear piezas que solo duren uno o dos años y que luego se descompongan con facilidad? Esta pregunta es la que trata de responder esta investigadora y con la que quiere concienciar de los beneficios y de la necesidad de cuidar nuestro planeta. “MycoTEX (así se llama su proyecto) es completamente biodegradable, puedes enterrarlo en el suelo y de desintegrará”.

La investigadora propone reflexionar radicalmente sobre distintas posibilidades para el futuro de la moda. Con proyectos como MycoTEX se evitarían los químicos, el transporte o las máquinas de coser, ya que se podrían crear los materiales en 3D utilizando moldes, lo que supondría un respiro para el medioambiente.

Investigadores como Hoitink y su equipo demuestran que cualquier persona con una idea, por muy pequeña que parezca, contribuye a preservar el planeta y dejarlo en mejores condiciones para las próximas generaciones.

Contamina menos sin salir de casa

Contamina menos sin salir de casa

Cuando vayamos de compras:

– Seleccionemos productos cuyos envases sean retornables o biodegradables.
– Llevemos nuestras propias bolsas (así llevaremos menos plástico a casa)
– Adquiramos productos de limpieza biodegradables y líneas ecológicas, que existen en el mercado.
– No compremos productos en aerosol.

En nuestro hogar:

– No desperdiciemos el papel.
– No desperdiciemos el agua potable (es menos del 1% de la existente en el planeta)
– No desperdiciemos energía, es producida por gas, carbón o petróleo, que son muy contaminantes.
– Usemos con moderación los productos químicos, especialmente los de limpieza e insecticidas.
– Reutilicemos las bolsas de plástico.
– Evitemos el uso exagerado de pilas en los electrodomésticos.

Cuando salimos de paseo:

– Evitemos usar el auto en recorridos cortos.
– Si salimos en auto utilicemos combustibles sin plomo y evitemos las altas velocidades.
– No arrojemos basura en las calles, rutas o cursos de agua.
– No son biodegradables: plásticos, telgopor (tecnopor) y vidrio.
– Son muy contaminantes: pilas, aerosoles, telgopor (tecnopor), productos de limpieza e insecticidas.

El agua:

– De toda el agua existente en nuestro planeta, solo es potable menos del 1%.
– Mas de dos millones de personas, especialmente niños, mueren al año en todo el planeta por falta de agua potable (enferman al beber agua contaminada).
– El proceso de potabilización del agua es muy costoso, en términos económicos y de tiempo.

Podemos ahorrar agua:

– Evitando que en casa existan perdidas en tanques, inodoros, canillas, etc.
– Manteniendo el caño cerrada al cepillarnos los dientes, cuando nos enjabonamos al ducharnos, etc.
– Cuando lavamos la vajilla usemos un recipiente con agua jabonosa (ahorramos también detergente) y enjuaguemos todo junto.
– Al bañarnos en  la ducha consumimos menos agua (5 min. 70 litros) que el baño de inmersión( bañera: 200 litros).
– No limpiemos la vereda y el auto con la manguera, utilicemos un balde con agua.

Contaminación en casa:

– Estudios recientes demuestran que el nivel de contaminación ambiental dentro del hogar es superior al del exterior, y esto se debe a los productos de limpieza e insecticidas que usan las amas de casa.
– Esto podría ser la causa del notable incremento de las enfermedades respiratorias, asma, alergias, etc. E irritaciones de la piel que se observan en los últimos años.
– Estos productos al filtran a través de los pozos negros y por vía cloacal, contribuyen con la contaminación de la napa de agua subterránea, ríos y mares.

En la limpieza:

– Limitar el uso de detergentes, una solución de vinagre o limón sirve para cerámica y vidrios y es desengrasante.
– Para limpiar el horno rociar con agua caliente y agregar bicarbonato de sodio, luego fregar suavemente con lanilla fina.
– En lugar de naftalina, que afecta al hígado y los riñones utilizar bolsitas con flores de lavanda.
– El desodorante de ambiente puede ser reemplazado por una mezcla de hierbas con vinagre o jugo de limón, o sahumerios.
– Para limpiar el baño utilizar una mezcla de bicarbonato de sodio y agua.
– Los objetos de bronce se pueden limpiar dejándolos durante toda la noche en vinagre.
– Para mantener la casa limpia solo se necesita agua y jabón.

Pesticidas:

– Los mosqueteros son muy útiles.
– Las arañas son buenas aliadas ya que reducen la población de insectos, de los que se alimentan.
– Contra las cucarachas mezclar: harina, yeso, azúcar y bicarbonato de sodio.
– Contra las hormigas: desparramar café en pequeñas cantidades.
– Contra los caracoles y babosas: colocar en el jardín un recipiente de boca ancha con cerveza.
– Para mantener la casa libre de plagas solo es necesaria mantenerla limpia.

Energía:

– La quema de combustibles fósiles: gas, carbón y petróleo, produce dióxido de carbono CO2- Este gas, co2 es el responsable del recalentamiento de la atmósfera terrestre, conocida como efecto invernadero.
– La quema de combustible en las centrales eléctricas y en los automóviles produce el mayor volumen de co2, además de lluvia acida y contaminación del aire.

Podemos ahorrar energía:

– Al cocinar evitemos que la llama sobresalga del recipiente.
– Usemos ollas a presión o de materiales especiales que permiten una cocción mas rápida y a fuego lento.
– Apaguemos las luces que no utilizamos.
– Si podemos usemos lámparas de bajo consumo, que aunque son más caras , duran hasta 10 veces más y consumen un 75% de energía menos .
– Utilicemos el auto lo menos posible.

Capa de ozono:

– La capa de ozono es una esfera de gas que rodea al planeta protegiéndolo de las
– Radiaciones ultravioletas que provienen del sol.
– La radiación ultra violeta, a raíz de la disminución de la capa de ozono produce: cáncer de piel, cataratas y depresión del sistema inmunitario en el organismo humano, disminución en las cosechas y destrucción del plancton en los ecosistemas acuáticos.
– Los productos que destruyen la capa de ozono son varios pero los más importantes son los conocidos como clorofluorocarbonos.( CFC ).
– Los CFC se encuentran en el gas refrigerante de las heladeras y aparatos de aire acondicionado del hogar y automóviles, espumas aislantes (tecnopor), extintores con harones y aerosoles.

¿Qué podemos hacer para evitar la destrucción de la capa de ozono ?

– Revisemos que no existan perdidas del gas de las heladeras y aparatos de aire acondicionado del hogar y automóviles.
– Si tenemos que comprar heladera, preguntar por las que no contaminan, aunque todavía no están en el mercado argentino presionaremos para que se produzcan.
– Evitemos, comprar telgopor (tecnopor), en todas sus formas.
– No compremos extintores con gas halon.
– No adquiramos productos en aerosol, aunque no contengan CFC producen smog.

Claves para no tirar comida en casa

Claves para no tirar comida en casa

 

La compra

El primer consejo es planificar el menú, es decir comprar con previsión. Planear la comida necesaria para toda la semana, calcular el número de personas y los platos a cocinar. En definitiva, ir al supermercado con la famosa lista de la compra. La lista evita improvisaciones, olvidos de última hora y viajes de más a la tienda. “La falta de programación del menú y la consecuente compra de excedentes pueden generar más desperdicios”.

En casa hay que revisar la despensa, verificar qué productos ya tenemos en el armario y en el frigorífico para no comprar lo que ya hay en casa. Si compramos lo que no necesitamos, la comida acabará fácilmente en la basura.

Ojo con las ofertas. AVACU subraya que hay que valorar si las promociones y ofertas se ajustan a tus necesidades. “A menudo podemos encontrar productos que pueden salir más baratos si compramos packs de varias unidades que si lo compramos suelto. Pero es conveniente estudiar si vamos a poder consumir todos esos productos dentro de las fechas marcadas”.

A la hora de llenar el carro de la compra, la guía recuerda que hay muchos estudios que indican que ir a la compra con el estómago vacío nos impulsa a comprar más “caprichos y productos innecesarios”.

La cuenta

Ten en cuenta tu presupuesto, fija un gasto máximo y no te salgas de ahí. “Tirar comida equivale a tirar dinero”. Se puede ir ajustando el gasto eligiendo entre productos a granel o envasados, comparando entre distintas tiendas y entre marcas más caras y marcas blancas o productos recomendados.

Es importante revisar el etiquetado de los productos para saber la denominación de venta, es decir las condiciones en las que se presenta el producto: la lista de ingredientes, la cantidad neta y la fecha de caducidad o de consumo preferente.

La despensa y la nevera

Volvemos a casa. Hay que evitar que la despensa esté saturada para no tener productos escondidos por los siglos de los siglos. Recomienda AVACU que a la hora de almacenar la compra hay que dejar los recién comprados al fondo y los que ya teníamos delante para consumirlos por orden. “Lo primero que entró es lo primero que debe salir”.

Para que no se estropeen hay que tener en cuenta que pastas, arroces, cereales, o harinas, una vez abiertos, se conservan mejor en recipientes herméticos. Leche, nata o zumos, en la nevera.

El frigorífico debe estar a una temperatura de entre 1 y 5 grados y el congelador a -18. Los alimentos no deben tocar la pared del fondo de la nevera y hay que dejar espacio entre ellos para que circule el aire correctamente.

En la puerta, las bebidas, salsas y huevos. En la parte superior, los alimentos que requieren menos frío. En la central, yogures y lácteos. Abajo, los productos que piden más frío. Y en los cajones, frutas y verdura.

El plato

La Asociación de Consumidores avisa: lo que se queda en el plato no se puede recuperar. Así que recomienda servir raciones más pequeñas y repetir si uno se queda con hambre.

La comida sobrante que no se haya servido hay que guardarla. Si es un plato ya elaborado lo mejor es congelarlo. Y si es mucha cantidad, es preferible dividirlo en varias raciones y guardarlo en distintos recipientes. Las sobras de comida se deben congelar en recipientes limpios y que cierren herméticamente.

Si aún así sobra comida, en lugar de tirarla lo mejor es utilizar los restos para el día siguiente o para la cena: caldos de verdura, zumos o batidos de fruta, croquetas, pan rallado….

Los restaurantes

La guía de Avacu y Mercadona incluye también consejos para aplicar cuando comemos fuera de casa. Según un informe avalado por la Federación Española de Hostelería y Restauración, los restaurantes españoles desperdician más de 63.000 toneladas de comida al año.

El decálogo de la Asociación de Consumidores invita a pedir con moderación y a seguir una costumbre habitual en Estados Unidos y muchos países europeos: llevarnos a casa la comida que nos sobre en el restaurante.

Trucos en la cocina

  1. Podemos congelar verdura fresca que hayamos comprado: la troceamos, la hervimos durante unos cinco minutos, se deja enfriar y la guardamos, bien escurrida, en una bolsa apta para la congelación.
  2. Para conservar los ajos, podemos pelarlos e introducirlos en un bote hermético y guardarlos en el frigorífico o bien en un bote lleno de aceite.
  3. El pan de molde se conserva mejor en la nevera.
  4. Para proteger la sal contra la humedad, echa unos granitos de arroz en el salero.
  5. Si envuelves la lechuga en papel de periódico antes de meterla en el cajón de la nevera, se conservará más tiempo. Recuerda lavarla bien antes de consumirla.
  6. ¿Te ha sobrado salsa de tomate? Métela en la nevera en un bote de cristal cubriendo su superficie con aceite de oliva crudo para que el tomate no pierda sus propiedades.
  7. Cuando el queso esté empezado, evitarás la proliferación de hongos si lo envuelves con plástico transparente antes de guardarlo en la nevera.
  8. Para evitar que las magdalenas se resequen, introdúcelas en una caja metálica junto con una manzana entera bien lavada y seca.
  9. No laves la fruta antes de guardarla; lávala en el momento que vayas a consumirla, ya que la humedad acelera su deterioro.
  10. Las cebollas estropean las patatas cuando entran en contacto, así que es mejor guardarlas separadas.
  11. Si los cereales del desayuno se han reblandecido, mételos un minuto al horno, a unos 100ºC, tapados con papel de aluminio, y volverán a quedar crujientes.
¡No tires los tapones de plástico!

¡No tires los tapones de plástico!

Todo empezó en 2011. La lequeitiana Gorosti Txopitea, comenzó a recoger tapones de plástico para venderlos a una planta de reciclaje y financiar así el bipedestador (aparato que se utiliza en terapias de rehabilitación para facilitar la movilidad) que necesitaba su hijo Ronan. Tras ellos, tomó el testigo Susana Jato, la madre de Iker, de 15 años, que sufría una severa atrofia muscular y necesitaba un aparato similar al de Ronan.

“Para estos enfermos, que están condenados a estar tumbados o a ser ayudados a incorporarse por personas, esto es imprescindible para estar de pie y poder conseguir una mínima independencia”, apunta Ramón Mayo, presidente de la Fundación Seur, que vivió de cerca la campaña promovida por la madre de Iker, cuando ésta les pidió ayuda en la fase final de su iniciativa, de cara a transportar los tapones.

La empresa de logística colaboró con la familia de forma puntual, pero pronto vieron que la iniciativa tenía un enorme potencial. Y así nació Tapones para una nueva vida. “Cada tonelada el reciclador la paga a entre 300 y 200 euros [el precio ha ido bajando en los últimos años]”, explica Mayo. “Puede parecer mucho, o puede parecer poco. Si tenemos en cuenta que una tonelada de tapones ocupa 10 metros cúbicos vemos que es muy poco, pero si observamos que el esfuerzo está desmultiplicado, a razón de una bolsa de tapones que aporta cada día una de las millones de personas que colaboran en la actividad, y, en cambio, se consigue al final una gran ayuda”.

Las subvenciones que reparte la Fundación Seur –en colaboración con la recicladora ACTECO, que es la encargada de transformar los tapones–, están destinadas a financiar tratamientos médicos o aparatos ortopédicos no reglados en el sistema sanitario para niños que no cuentan con los recursos necesarios para obtenerlos.

“Hay una cantidad enorme de asociaciones y entidades que se preocupan por estas personas, pero siempre necesitan algo más”, explica Mayo. “Si hablamos de sanidad, aunque tengamos una de los mejores del mundo, ningún sistema puede ser infinito; puede llegar a atender muchísimas cosas en muchísimas circunstancias, pero no puede atenderlo todo.
El mismo día que el presidente de la Fundación Seur recibió en las oficinas centrales de la compañía a Responsabilidad Sociosanitaria se entregó la ayuda número 120 a un niño de Don Benito (Badajoz).

En total, en los casi cinco años que ha cumplido el proyecto, se han recaudado 835.000 euros, para los que se han recolectado 3.800 toneladas de tapones. “Y hay una ventaja añadida, y es que no solamente se ayuda a las personas”, afirma Mayo. “El producto que se obtiene del reciclado, una pasta que se llama granza que luego se utiliza para fabricar otros artículos como moldes para balaustres o garrafas, se obtiene sin utilizar más plástico, por lo que se han ahorrado, aproximadamente, 5.500 toneladas de vertidos”.

El proyecto tiene además en cuenta el impacto ambiental que podría resultar de una recogida de tapones mal organizada, así como una posible pérdida de dinero, que convertiría la iniciativa en un sinsentido. Teniendo en cuenta que cada tapón pesa unos dos gramos y en la actualidad se están pagando 200 euros por tonelada, por cada unidad se recaudan tan solo 0,0004 céntimos de euro. Para que el proyecto sea viable, la recogida debe hacerse a coste cero. Y es ahí donde Seur es de mayor ayuda.

“La red de tiendas está a disposición de los usuarios que quieran depositar una bolsa de tapones, pero hay una gran cantidad de colegios, por ejemplo, a los que un repartidor va a menudo a llevar un paquete, y al mismo tiempo que lleva el paquete se puede llevar los tapones que hayan entregado los alumnos y sus padres”, explica Mayo. Asimismo, “un repartidor de Seur va a x empresas todos los días, en esa empresa los empleados puede llevar tapones y el encargado de Seur cuando va a llevar o recoger un paquete vuelve con una bolsa”.

Los tapones se concentran después en las centrales de Seur de Alicante, Barcelona o Madrid, donde ACTECO tiene los contenedores que, una vez llenos, transporta a la planta de reciclado.

Ahorra agua al lavar la ropa

Ahorra agua al lavar la ropa

¿Sabías que una lavadora convencional puede gastar hasta 200 litros de agua por cada carga de ropa?

Actualmente existen lavadoras ahorradoras que únicamente utilizan 80 litros, además estas lavadoras gastan menos energía eléctrica que las convencionales. Otro punto importante es que las lavadoras convencionales pueden desgastar más rápido tus prendas a comparación de las ahorradoras que lavan en menos tiempo la ropa.

Si ya cuentas con una lavadora convencional y no piensas generar un gasto para comprar una ahorradora, no te preocupes, aquí te dejamos algunos consejos para hacer más eficiente su uso y ahorrar agua y dinero.

  • Utiliza programas de baja temperatura siempre que la ropa no esté muy sucia, así reducirás el gasto.

  • Utilizar agua fría ayuda a que tu ropa dure más y preserva mejor los colores, además consumirás menos energía.

  • Separa la ropa blanca de la de color debido a que las condiciones de lavado son diferentes

  • Es muy importante clasificarla por el tipo de tela y tejidos, ya que los programas de lavado son diferentes para sintéticos y naturales.

  • Siempre sigue las indicaciones de lavado respecto a la cantidad de detergente que debes usar.

  • En las lavadoras ahorradoras es más eficiente usar detergentes líquidos (trata que estos de preferencia sean biodegradables)

  • Si tu lavadora tiene la opción de nivel automático de agua ¡úsalo!, así cuando laves una carga de ropa menor a la que acostumbras, la máquina calculará la cantidad de agua que se requiere sin desperdiciarla

  • Si utilizas detergentes biodegradables será más fácil reutilizar el agua para el WC, limpiar el piso de tu casa o inclusive para regar el jardín.

  • Trata de llenar la lavadora a toda su capacidad, así reducirás energía, agua, tiempo y dinero.

Beneficios de plantar un árbol

Beneficios de plantar un árbol

1 Los árboles disminuyen la contaminación.
Las hojas de los árboles retienen las partículas de polvo que flotan en el aire, evitando que las inhalemos al respirar.
Planta árboles en hilera, de esta manera funcionarán como una barrera contra la materia particulada en la atmósfera.

2 Oxigenan el aire.
Las hojas fijan el CO2 atmosférico, el cual es un producto residual del metabolismo humano y animal y de la quema de combustibles, además de producir grandes cantidades de O2 necesario para la vida.

3 Refrescan el ambiente.
Las plantas, además de la fotosíntesis, desarrollan otros procesos como la evapotranspiración.
Las hojas liberan vapor de agua que refresca el aire y lo humedece. Si plantas árboles alrededor de tu casa puedes refrescarla de un 10% a un 50%. De esta manera disminuirás el uso de los sistemas de refrigeración que también contaminan el ambiente.

4 Reducen la contaminación sonora.
Las grandes masas de hojas funcionan como amortiguadores del ruido generado por el tránsito, las industrias y el funcionamiento de la ciudad.

5 Son pequeños ecosistemas.
Cada árbol funciona como un verdadero ecosistema, sobre él viven pájaros, insectos y a veces otros vegetales que interactúan entre sí. Al talar un árbol desaparecen cientos de otros seres vivos que habitan en él.

6 Intervienen en el ciclo del agua.
Las raíces retienen el agua de lluvia permitiendo que ésta filtre lentamente a través del suelo hasta los acuíferos y que se dirija despacio hasta los ríos, manteniendo estable el caudal y evitando sequías e inundaciones.

7 Protegen el suelo.
Evitan la erosión y el desgaste de los suelos, “sosteniendo” las partículas del suelo con sus raíces.

Aprende a reciclar por colores

Aprende a reciclar por colores

Color azul reciclaje (papel y cartón):

En este contenedor de color azul, se deben depositar todo tipo de papeles y cartones, que podremos encontrar en envases de cartón como cajas o envases de alimentos. Periódicos, revistas, papeles de envolver o folletos publicitarios entre otros, también se deben alojar en estos contenedores. Para un uso efectivo de este tipo de contenedores, es recomendable plegar correctamente las cajas y envases para que permitan almacenar la mayor cantidad de este tipo de residuo. En algunas comunidades de vecinos nuevas o sistemas urbanos de contenedores que utilizan un sistema de recogida de residuos mediante conductos subterráneos, es importante tener en cuenta el tamaño de aquello que vamos a deshechar ya que originan con cierta regularidad atascos en los tubos ocasionando graves molestias.

Color amarillo reciclaje (plásticos y latas):

En los contenedores amarillos se deben depositar todo tipo de envases y productos fabricados con plásticos como botellas, envases de alimentación o bolsas. Las latas de conservas y de refrescos también tienen que depositarse en estos contenedores, siendo este último, uno de los principales errores a la hora de reciclar.

Color verde reciclaje (vidrio):

En este contenedor se depositan envases de vidrio, como las botellas de bebidas alcohólicas. Importante no utilizar estos contenedores verdes para cerámica o cristal, ya que encarecen notablemente el reciclaje de este tipo de material. En la medida de lo posible, deberemos eliminar cualquier tipo de material como tapones de corcho, metales o papel que puedan contener las botellas o envases. En los envases de vidrio deberemos retirar la tapa ya que esta deberá reciclarse por norma general en el contenedor amarillo.

Color rojo reciclaje (desechos peligrosos):

Los contenedores rojos de reciclaje, aunque poco habituales, son muy útiles y uno de los que evitan una mayor contaminación ambiental. Podemos considerarlos para almacenar desechos peligrosos como baterias, pilas, insecticidas, aceites, aerosoles, o productos tecnológicos. Dependiendo de cada zona, podemos encontrar adicionalmente algunos contenedores específicos para este tipo de materiales. Los más comunes son los contenedores de pilas que se encuentran en todo tipo de marquesinas o mobiliario urbano de algunas ciudades. En caso de tener dudas o no tener un contenedor de estas características cerca, deberemos contactar con nuestro ayuntamiento para que nos de las indicaciones correctas.

Color gris reciclaje (resto de residuos):

En los contenedores de color gris, se depositan los residuos que no hemos visto hasta ahora, aunque principalmente se deposita en ellos materia biodegradable. Son los más numerosos en la gran mayoría de nucleos urbanos, aunque con el tiempo y una mayor concienciación ecológica deberían ser un tipo de contenedor más.

Color naranja reciclaje (orgánico):

Aunque es dificil encontrar un contenedor de color naranja, estos se utilizan exclusivamente para material orgánico. En caso de no disponer de este tipo de contenedor, como hemos comentado, utilizaríamos el gris.

Ahorra en la factura de la luz y cuida el planeta

Ahorra en la factura de la luz y cuida el planeta

1. Ajustar la potencia. “Una de las cuestiones que más encarece el recibo de la luz es la potencia contratada”, afirma Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Cuanto más kilovatios se contraten, más cara será la factura y por ello resulta esencial ajustar la potencia a las necesidades, que variarán en función del número de aparatos eléctricos y, sobre todo, del uso continuo y simultáneo que se hagan de ellos. Una de las cuestiones que más encarece el recibo de la luz es la potencia contratada En concreto, cada 1,15 Kw de potencia suponen casi 50 euros al año, según datos de la asociación. En ocasiones, el consumidor mantiene la potencia contratada por el inquilino anterior o la elegida por la compañía eléctrica, una cantidad que puede estar sobredimensionada y habrá que nivelar. “Hay que medirlo bien. Si reduces potencia puede que tu demanda sea más alta y salte el indicador”, advierte García.

2. Tarifa regulada vs. libre. Mientras que el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) es una tarifa marcada por el Gobierno, las tarifas de mercado libre son ofrecidas por las comercializadoras. Es muy difícil establecer qué opción es la mejor, porque variará según la evolución del mercado y el perfil de cada usuario. “Las tarifas del mercado libre puede salir mucho más cara en ocasiones”, señala Rubén Sánchez, portavoz de Facua. “Con la coyuntura actual tan cara, puede que encontremos precios más bajos en el mercado libre, pero estos precios se van a actualizar en breve”. Por su parte, desde la OCU señalan que hay ofertas del mercado libre que son mejores que las del mercado regulado y lo mismo ocurre al contrario, por lo que el usuario tendrá que estudiar cada una en concreto en base a sus necesidades.

3. ¿Precio según horario? En función de los horarios de consumo del usuario, puede ser conveniente contratar una tarifa de discriminación horaria que tenga un precio diferente según la hora del día. Para tomar la decisión hay que estudiar cuándo realizamos las tareas que requieren mayor consumo, como poner la lavadora o cocinar. La tarifa es ventajosa cuando “realizas un 30% de consumo de la energía en el horario valle [tramo de menor consumo general y, por tanto, más económico]”, explica García. La tarifa suele contar con 14 horas al día baratas, normalmente desde las 22.00 o 23.00 horas hasta las 12.00 o 13.00 horas del día siguiente. Desde la página web de Red Eléctrica de España se pueden consultar los precios del día siguiente para los que cuentan con una tarifa horaria, una opción disponible tanto en el mercado libre como en el regulado.

4. Controlar el calor de la casa. La temperatura razonable de una casa oscila entre los 19 y los 21ºC en invierno, según la OCU. Por la noche, los grados en las habitaciones deberían bajar entre 15 y 17ºC. “Son temperaturas de confort razonable, que no tienen que ser los 25 grados en invierno ni los 19 en verano”, recuerda García. La temperatura razonable de una casa oscila entre los 19 y los 21ºC en invierno Para no desperdiciar energía, hay que limpiar los radiadores y despejarlos de ropa para que el aire se difunda correctamente. Además, se recomienda purgar los radiadores al comienzo de la estación.

5. Escoger la calefacción. Para elegir entre electricidad, gas natural, propano, gasóleo u otro tipo de sistemas, habrá que revisar, una vez más, las necesidades de cada usuario. Su elección dependerá principalmente del tipo de clima, del tamaño del hogar y del uso. “Depende del perfil del consumidor y del uso que le vaya a dar al servicio”, explica Sánchez. “Hay quien le viene mucho mejor tener gas canalizado porque va a utilizar muchos equipos y hay quien lo utiliza solamente para el agua”, ejemplifica.

6. Lámparas de bajo consumo. Aunque no es de las partidas más costosas, la iluminación abulta la factura final. “Las bombillas de bajo consumo son un ahorro interesante a medio plazo. Hay que hacer una inversión, pero luego se nota y merece la pena”, afirma Sánchez. Las bombillas incandescentes, prohibidas por la Unión Europea en 2012, son de las más contaminantes. En el lado contrario, el LED es una de las bombillas más eficientes, dura mucho y consume muy poco. Otra opción son las lámparas fluorescentes compactas o de bajo consumo.

7. Invertir en electrodomésticos y en aislamiento. “Merece la pena comprar electrodomésticos eficientes. Aunque son más caros al principio, durante la vida útil de los mismos se muestra que es más barato”, señala García. En el uso cotidiano de los aparatos del hogar, hay pequeñas prácticas que ayudan a bajar el recibo mensual. Por ejemplo, aprovechar que calentamos el horno para introducir varios alimentos a la vez o no abrir la puerta al menos que sea necesario, puesto que se pierde calor. También se puede apagar un poco antes de terminar de cocinar para emplear el calor residual. El LED es una de las bombillas más eficientes Una casa también puede ahorrar energía con un correcto aislamiento térmico. Gran parte del calor de un hogar se pierde por el tejado, los muros, los huecos de las puertas y las ventanas.

8. Evitar el consumo fantasma. Utilizar regletas con interruptor nos ayudará a reducir la factura ya que evita el ‘stand by’, cuando un aparato se encuentra enchufado a la red aunque no se utilice. Este consumo llega a robar entre el 7 y el 12% de media de la electricidad del hogar, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE). También es aconsejable apagar las luces de las habitaciones cuando no hay nadie dentro e, incluso, apagar la calefacción de una sala si va a estar desocupada un tiempo determinado.